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Teresa Morandi

La ética en el psicoanálisis es una posición de responsabilidad

Teresa Morandi, psicoanalista y psicóloga clínica ha trabajado como docente y supervisora de equipos de salud mental en instituciones públicas. Especializada en los efectos intergeneracionales de los procesos traumáticos vinculados a acontecimientos históricos como la guerra civil y la posguerra española o las dictaduras latinoamericanas de los años setenta ha publicado Trauma y transmisión: Efectos de la guerra del 36, la posguerra, la dictadura y la transición en la subjetividad de los ciudadanos.

Mientras estudiaba psicología, una carrera relativamente nueva en su Rosario natal (Argentina), topó con la dictadura que acabó por forzarla a emigrar con su familia; “solo por el hecho de pensar diferente, por el lugar incómodo del que se cuestiona el mundo desde el psicoanálisis”. Era el año ’77, recién estrenada la democracia en España, cuando aterrizaron en Barcelona atraídos por una sociedad culta y un círculo de conocidos que ya residían en la capital. La experiencia marcó su interés por los procesos de emigración.

Morandi no entiende el psicoanálisis si no es político, “lo comunitario no puede estar sin el sujeto y el sujeto sin lo comunitario” y reivinda que los profesionales deben estar en el espacio social. Interesada especialmente en la relación de lo individual y lo colectivo, reivindica la importancia de que el psicoanálisis se integre con otros discursos de la cultura.

“La banalización del discurso capitalista atenta contra la subjetividad, hoy no se escucha, se medica demasiado.”

Crítica con la sociedad actual, “en el psicoanalsis te cuestionas, no hay respuestas rápidas”, es gran defensora de la salud pública y la necesidad de mayor tiempo de escucha y supervisión. La carrera de Teresa Morandi está muy ligada a la salud mental desde la esfera pública en la que sigue trabajando junto a médicos, enfermeras y educadores sociales.

Impulsa y defiende los equipos de trabajo como herramienta de aprendizaje e indisociable del psicoanálisis.

Y a los futuros psicoanalistas, Morandi lo tiene claro, “que se analicen y que trabajen con otros, deben tener espacios de reflexión”.

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